jueves, 21 de marzo de 2013

Mi confrontación con la docencia.


El presente trabajo es una reflexión acerca de las situaciones que incidieron en mi historia personal para ser docente en el nivel medio superior, es un producto realizado durante la especialización Competencias Docentes para la Educación Media Superior.

Me llamo Rosa Enriqueta Alonzo Esquivel, nací en la localidad de Peto en el Estado de Yucatán, donde cursé la primaria, secundaria y preparatoria. A pesar de ser integrante de una familia de 9 hermanos, mis padres siempre procuraron que asistiéramos a la escuela porque ellos no tuvieron la oportunidad de concluir su primaria, por fortuna nos fuimos apoyando entre hermanos para lograr ser profesionistas.

Desde pequeña quise ser maestra, me llamaba la atención el desempeño de mis maestros y maestras de primaria. Pienso que mi inicio como profesora se dio cuando contaba con 16 años y cursaba el tercer año de preparatoria, ante la emergencia por un profesor que tenía que ausentarse por unas horas, fui invitada a atender un grupo de segundo año de primaria. Considero que por la confianza que me tuvieron y el sentir que lo hice bien, se fortaleció la idea de estudiar para profesora, situaciones que marcaron mi vida para bien.

Al concluir la preparatoria, investigué acerca de escuelas normales para la formación de profesores, pero mi familia no contaba con recursos suficientes para pagar casa y estudios en otras ciudades y la única opción que tenía era trasladarme a la ciudad de Chetumal, Quintana Roo, donde mi hermana mayor ya se había establecido. Sin afinidad a alguna de las carreras que se ofertaban, en 1987 ingresé a la tercera generación de la Licenciatura en Informática en el Instituto Tecnológico de Chetumal, una carrera que desde el primer semestre me agradó.

Al inicio del sexto semestre de la carrera, me ofrecen dar clases de computación en el CONALEP, con ciertos temores por el nivel educativo y por la carga de las materias que tenía como estudiante lo rechacé, pero a falta de profesionistas para cubrir sus grupos insisten en mi persona y con el apoyo de mis compañeros finalmente acepto, resultó una gran oportunidad porque me hicieron entrega de un documento con toda la planeación, información y ejercicios a desarrollar lo que facilitó mi desempeño ante los grupos considerando que a mis 19 años tenía algunos alumnos de la misma edad. Es así como durante los últimos dos años de mi carrera fui docente del nivel medio superior en el CONALEP.

En el último semestre como estudiante, además de ser docente, entro a laborar en el área de informática de una dependencia de gobierno, y por el horario de trabajo como encargada dejo la docencia al concluir la carrera en febrero de 1992. Después de dos años, con anticipación me informan que no se renovará, por proceso de fusión de la dependencia, mi contrato que concluía en septiembre de 1993 y procedo a llevar mi solicitud de empleo a varias empresas, dependencias y escuelas. Por necesidades en el área de informática, tuve la  oportunidad de entrar como docente en el CBTis No.214 desde el 1 de septiembre de 1993 hasta la fecha, contando con cerca de 20 años de servicio.

Siempre he considerado que ser profesor requiere de un gran compromiso para asumir la responsabilidad que recae en nosotros para formar una mejor sociedad, creo que tenemos la oportunidad de influir en algunas generaciones para la concientización en su preparación, nuestra actitud ante la vida, ante el trabajo, permea en la formación de los estudiantes, me percibo como una maestra de vocación, responsable, dedicada, interesada en establecer buena interacción con los alumnos.

Ser docente en la educación media superior ha sido y sigue siendo un reto, es inevitable la actualización continua para formar a los alumnos en una de las etapas más complejas de su vida, en la adolescencia intervienen muchos factores que afectan el rendimiento escolar, lo ideal como docentes es que encontremos a los alumnos dispuestos al cien por ciento para el aprendizaje pero no es así, en cada época  encontramos diferentes distractores.

Para mi actualización, durante mi desempeño como docente he participado en gran cantidad de cursos: del área de informática, del área directiva (como jefe del departamento de servicios escolares de mi plantel: “Liderazgo, retos y compromisos educativos”, “Gestión de calidad”, “Trabajo en equipo y Coaching”), del área pedagógica (Formación docente, instrumentos de medición en la evaluación, formación de adolescentes, estrategias del conocimiento, desarrollo humano) y otros de índole general. Cursé el Diplomado “Desarrollo de Habilidades Docentes del Nivel Medio Superior”, impartido en la modalidad a distancia por el ILCE (180 horas), de abril a septiembre de 2004. Menciono los cursos en los que participé, a partir del 2005, que considero relevantes como base para la reforma educativa actual: Secuencias didácticas, enero 2005; Tutorías, enero 2006; Guía didáctica, enero 2006; Constructivismo, enero 2007; Pensar y comprender, enero 2007; Aplicación de guías didácticas e instrumentos de evaluación, enero 2008; Evaluación por competencias, enero 2009 y Elaboración de secuencias didácticas, julio 2010.

A nivel posgrado cursé la Maestría en Tecnología Educativa, en la modalidad en línea en la Universidad Da Vinci, de 2006 a 2008. Universidad en la que he tenido la oportunidad de ser tutora en una materia de licenciatura y en módulos de un diplomado.

Tengo la Acreditación de Competencias Tecnológicas para la Productividad, al aprobar las evaluaciones en línea de Word, Excel y PowerPoint, conforme a la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (IFI-080305IA3-0013). Convenio SEP, SEMS, MICROSOFT MÉXICO a través de la SIFIIP, junio 2010.

En la actualidad, la planeación del uso de las tecnologías facilita nuestra labor. Imparto contenidos de la carrera técnico en informática y la asignatura de Tecnologías de la información y la comunicación que se cursa en todas las carreras. La mayoría de los alumnos son del nivel socioeconómico medio bajo, a pesar de ser la capital del Estado, nuestra ciudad es relativamente tranquila.

En mi área, los contenidos contemplan la práctica en el laboratorio de cómputo, a los alumnos les encanta usar la computadora, por lo que diseño actividades atractivas que incluyan los elementos que se deban abordar con sus respectivas listas de cotejo para que los propios alumnos verifiquen que están cumpliendo todo lo requerido, procuro que usen datos reales que manejan a diario, haciendo hincapié en su preparación, en la importancia del desarrollo de competencias para la prestación de su servicio social (a partir de quinto semestre) y para laborar cuando egresen ya sea que cursen o no una carrera a nivel superior.

Al planear las sesiones e incluir cada día algo importante, me ha funcionado para que los alumnos siempre asistan, incluso me esperan cuando ha faltado algún maestro y tienen horas libres y estoy en otro grupo; también cuando hay cambio de actividades por aniversario del plantel, día del estudiante, u otros eventos, están al pendiente por si vamos a tener clases. Ellos esperan, asisten porque consideran importante la sesión, tal vez decidieran ausentarse si piensan que no se pierden de nada. En la mayoría de mis contenidos tengo bajo índice de reprobación, en Programación es alto el índice. Ahora entiendo la importancia de generar expectativas, cuestionamientos y dudas para que se interesen en las respuestas.

En cuanto a la evaluación trato de ser justa, son útiles las listas de cotejo y tomo en cuenta todas las actividades realizadas, es importante que los alumnos estén de acuerdo con la calificación asignada a ellos y a cada uno de sus compañeros.

La evaluación continua debe ser para retroalimentar al alumno en su avance y tenga oportunidad de corregir y complementar, que se sienta atendido y decida desempeñarse, como ciertamente plantea Esteve: “o los enganchas en el deseo de saber, o los vas dejando tirados conforme avanzas en tus explicaciones”.

Es satisfactorio notar que he contribuido en la formación de muchas personas, saber que egresados son profesionistas, exitosos y personas de bien, me motiva a seguir transformando mi quehacer conforme la reforma educativa. Debemos disfrutar lo que realizamos, si nos desempeñamos, al final del día nos sentiremos bien porque fue provechosa la clase, por los logros obtenidos por los alumnos y con alegría sobrellevaremos las dificultades.

Me hace sentir bien la existencia de autores que respaldan el sentimiento de “malestar docente”, compartimos como compañeros docentes la falta de equipamiento, grupos numerosos, la carga de trabajo por los constantes cambios de contenidos, falta de valores en los chicos (respeto, disciplina, responsabilidad), los índices de reprobación, etc., y ante esto, no podemos sentarnos a llorar, debemos mantener la actitud de trabajar con los recursos que tengamos a mano, invertir tiempo en la actualización e inculcar los valores con nuestro ejemplo, porque la falta de valores en los alumnos  junto con distractores como son el celular y el internet hace que no se responsabilicen y no respeten el trabajo grupal.

Para contrarrestar algunas dificultades pienso que ante las situaciones de indisciplina que se tratan de solucionar con un trato rígido, prohibiendo a los alumnos hablar, moverse, caminar, reir, etc.; debemos propiciar el aprendizaje colaborativo y depende de las implicaciones de la actividad lo que permita que los alumnos actúen como deseen pero enfocados en el desarrollo de la misma. Ser amable y dar confianza a los alumnos, tratarlos como seres humanos y no como maquinitas, que identifiquen en su vida diaria el valor del aprendizaje. Si está a nuestro alcance, adquirir material y equipo para el desarrollo de las clases y apoyar a los alumnos de bajos recursos. En lo particular utilizo mi computadora portátil y mi proyector de video, y ocasionalmente apoyo a alumnos con libretas, hojas y lápices.

Consciente de la necesidad de actualización, tengo plena disposición para el desarrollo de competencias docentes en la presente especialidad porque reconozco que aún me faltan recursos para poder ayudar a más estudiantes, requiero estrategias para abordar el aspecto emocional que por la cantidad de alumnos se me dificulta atender. Muchas veces trabajamos con los alumnos dispuestos, que prácticamente pueden avanzar solos, en vez de atender a los demás, debemos analizar y reflexionar nuestro actuar y considerar la situación de cada alumno, ¿Qué piensa?, ¿Qué siente?, ¿Qué le preocupa?, y en consecuencia pensar ¿Qué puedo hacer por él?, ¿Qué estoy haciendo mal?, ¿Qué me hace falta? y ¿Cómo puedo mejorar?.

Con base al desarrollo de las actividades de la especialización del módulo 1, módulo 2 y la primera unidad del módulo 3, considero que avanzo en el desarrollo de mis competencias como docente y que poco a poco voy integrando los conceptos y elementos de la reforma educativa para consolidar mi formación en beneficio de mis alumnos, de mi plantel, de mi comunidad y de mi país. Resulta agradable notar que disponemos de buenos recursos tecnológicos y la disposición de los alumnos para aprender y enseñar, y que es factible la implementación de comunidades de aprendizaje mediante el trabajo colaborativo en el desarrollo de proyectos.

4 comentarios:

  1. Hola Rosa veo que tus competencias tecnológicas son muchas.
    Concuerdo contigo que este recurso tiene muchas potencialidades para usar con los estudiantes. Pienso que tu serías una estupenda maestra bloggera.
    Un abrazo
    Madgalena

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  2. Se me hace muy interesante tu trayectoria, tal parece que naciste para ser maestra, y también me agrada que hayas tomado el reto, por lo que me dice que eres una persona emprendedora.
    Me parece muy interesante que hayas tomado el coaching, yo lo tome por fuera y me costaba 300 la clase y fue medio año, te me haces una persona muy preparada y preocupada por sus alumnos. Me alegra conocer compañeros así.
    saludos

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    1. Te agradezco tus comentarios, eres una linda persona muy entregada a tu labor docente.
      Saludos.

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